Qué es un heatmap de presión
Quien sube a bordo con SailSensor por primera vez se encuentra con una imagen inesperada: el perfil de la vela lleno de colores, del púrpura intenso al amarillo brillante, que se mueven y respiran junto con el barco. Este es el heatmap, el mapa de calor de la presión aerodinámica, y es la forma en que la app traduce, de un vistazo, lo que decenas de sensores miden sobre la superficie de la vela.
El principio es el mismo que el de una imagen térmica, pero en lugar de temperatura hay presión. Cada sensor inalámbrico aplicado a la vela detecta el delta de presión local y lo transmite por BLE; la app reúne estos puntos, los interpola y construye una superficie continua. Donde los sensores son solo unos pocos puntos discretos, el ojo ve en cambio un mapa fluido: la distribución del empuje en toda la vela, no solo allí donde cuelga un catavientos.
Esto cambia la naturaleza misma de la lectura. Ya no se trata de interpretar una única pista localizada, sino de observar una imagen de conjunto que muestra dónde trabaja bien la vela y dónde está perdiendo eficiencia.
El significado de los colores
La escala de colores no es decorativa: es una magnitud física codificada en color. Al pasar de los tonos fríos a los cálidos, el heatmap transmite la intensidad de la presión punto por punto.
- Tonos fríos (púrpura, azul): presión baja. Son zonas donde la vela genera poco empuje — una baluma descargada, una zona donde el flujo empieza a desprenderse, o una vela demasiado lasca.
- Tonos intermedios (naranja): presión de trabajo. La vela está produciendo empuje de forma estable y continua.
- Tonos cálidos (amarillo): presión alta. Son las zonas de máxima carga aerodinámica, normalmente a lo largo del borde de ataque y en la parte central de una vela bien trimada.
Una vela bien trimada muestra una transición gradual y ordenada de los colores, sin cortes bruscos. Manchas frías aisladas en medio de zonas cálidas, o un borde que queda muerto mientras el resto trabaja, son señales visuales inmediatas de un trimado que hay que corregir.
El heatmap no solo te dice «el flujo está adherido»: te dice cuánto empuje estás generando, y en qué punto exacto de la vela.
Randa, génova, gennaker: un mapa para cada vela
En la app los mapas están organizados por vela — randa, génova y gennaker — porque cada una tiene una firma aerodinámica distinta y debe leerse con su propio criterio.
En la randa el heatmap ayuda a leer el twist: la forma en que se distribuye la presión del pujamen a la cabeza indica si la baluma está demasiado cerrada o demasiado abierta, y si el punto de máxima curvatura de la vela está en la posición correcta. En la génova el mapa deja claro el borde de ataque, junto con el efecto del carro y de la escota en el equilibrio entre la parte alta y la baja. En el gennaker, donde el clásico tacto del regatista es más difícil de codificar, la distribución de presión ofrece una referencia objetiva de cuánto está cargando realmente la vela.
Comparar los mapas de las distintas velas también ayuda a entender cómo se hablan entre sí: el slot entre génova y randa, la influencia mutua de los perfiles, los efectos de un único ajuste en todo el aparejo.
De la lectura en tiempo real al debrief
El heatmap vive en dos momentos. El primero es el de tiempo real, a bordo: el color reacciona a los ajustes a medida que se hacen. Cazas la escota y observas cómo el mapa se calienta o se enfría; mueves el carro y observas cómo cambia el equilibrio entre la parte alta y la baja de la vela. El dato se convierte en feedback inmediato, un bucle cerrado entre la mano en el control y el ojo en la pantalla.
El segundo momento es el del debrief. Cada sesión puede grabarse y luego revisarse en tierra, donde el heatmap aparece junto a la velocidad, el ángulo del viento y el rumbo. Es aquí donde el mapa revela su valor más profundo: permite comparar dos bordos similares, entender por qué en una determinada condición el barco fue mejor, y convertir una sensación — «parecía más rápido» — en un dato repetible.
Tres situaciones en las que el heatmap marca la diferencia
- Viento flojo. Cuando el viento es débil, los márgenes son estrechos y al ojo le cuesta captar las diferencias. El heatmap resalta zonas descargadas que a simple vista parecerían correctas, sugiriendo dónde lascar o abrir la vela.
- Cambio de rumbo. En la transición de la ceñida al través la distribución de presión cambia rápidamente: ver el mapa ayuda a anticipar los ajustes en lugar de ir a remolque de ellos.
- Comparar trimados. Dos configuraciones que parecen idénticas en los catavientos pueden mostrar, en el heatmap, una presión integrada distinta — y por tanto un empuje real distinto. Es la forma más directa de elegir entre dos trimados.
Una nueva gramática visual para el trimado
La fuerza del heatmap está en hacer intuitivo un dato que de otro modo sería abstracto. La presión aerodinámica siempre ha estado ahí, en la vela, desde el primer barco de vela de la historia; lo que faltaba era una forma de verla. SailSensor la convierte en color, y el color en una gramática que se aprende rápido: cálido donde la vela empuja, frío donde no trabaja, transiciones suaves cuando el trimado es limpio.
No sustituye al tacto del regatista, ni la mirada al catavientos: los acompaña con una lectura de conjunto cuantitativa y repetible. Es el paso que lleva el trimado de las velas de la interpretación a la medición — sin perder nada de la experiencia que sigue siendo, siempre, el verdadero motor de las decisiones que se toman a bordo.
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Descubre cómo SailSensor mide la presión aerodinámica y la convierte en un mapa que puedes leer en tiempo real, a bordo y en el debrief.
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